InicioDeportesDeporte InternacionalEl Barcelona cierra el año con una goleada y Messi de desatascador

El Barcelona cierra el año con una goleada y Messi de desatascador

El Barcelona cierra el año con una goleada y Messi de desatascador

El Barcelona cierra el año con una goleada y Messi de desatascador

(EFE).- El Barcelona cerró el año 2019 con una nueva goleada, esta vez contra el Alavés (4-1), en la que Lionel Messi volvió a ejercer de desatascador, cuando con un 2-1 su equipo estaba pasando un mal momento, y el argentino se volvió a inventar una gran jugada que acabó en gol, su número 50 en 58 partidos en este año.

Plácida primera parte de un Barça muy superior a un Alavés que planteó un partido de corte defensivo, dejando arriba a un solitario Lucas, que se vio incapaz de superar a los dos centrales azulgrana (Piqué y Umititi), aunque en una acción que habilitó a un compañero para correr en solitario a la meta de Ter Stegen, el árbitro la abortó por unas manos tras las que el atacante no dio crédito.

El Barcelona tuvo el balón, se sintió con pocos espacios en la zona de creación, pero supo cómo romper una nutrida defensa del equipo de Asier Garitano, enviando balones altos o diagonales a las bandas.

En una de las primeras acciones de los azulgrana, Arturo Vidal, que marcaría el 2-0 en el 45, realizó una espectacular chilena en el minuto 7, a la que Pacheco respondió con una gran actuación. A pesar de que la jugada continuó con un remate nada preciso de Suárez, el árbitro acabó anulando la acción por fuera de juego.

Otro fuera de juego, esta vez más polémico, fue el que impidió que el gol de Messi en el minuto 10 subiera al marcador.

Griezmann remendó la situación en el 14, tras un centro de Suárez por la banda derecha, al que Vidal no llegó, y el francés desde atrás conectó un disparo certero con la derecha al fondo de las mallas (1-0).

En el minuto 20, Ter Stegen tocó la primera pelota en el partido, en un saque de puerta. Más problemas le llegaron al meta azulgrana ocho minutos después, cuando Wakaso tuvo una oportunidad inmejorable para empatar, pero tras ganarle la espalda de Pique y dejar sentado a Umtiti, disparó flojo y desviado el balón desde el balcón del área.

En el tramo final del primer tiempo, el Barcelona buscó con insistencia el segundo, que pudo haber llegado en un contragolpe de manual, en el que Griezmann lo inició con una gran carrera, Messi recibió en la frontal y tras sortear a jugadores y perder la verticalidad disparó flojo y el balón se paseó paralelo a la línea de gol, en una acción en la que Piqué tuvo la opción de empujarlo pero no lo hizo.

Más contundente fue el Barcelona a poco segundos de llegarse al minuto 45, cuando Arturo Vidal, esta vez sí, marcó desde dentro del área, tras recibir un pase de Suárez (2-0).

El dominio azulgrana se extendió al segundo periodo, en el que el Alavés volvió a echar un paso atrás, pero sin perder la firmeza de su defensa, avanzada y comprometiendo la ofensiva azulgrana, que caía en fuera de juego en numerosas ocasiones, como en el 51, en el que el árbitro anuló un gol de Griezmann, cuando Messi le hizo un pase por alto.

Del posible 3-0, el Barcelona entró en barrena en unos minutos, en los que el Alavés despertó del letargo y creyó que sus opciones, como cuando un pase largo por la banda a Duarte, éste lanzó un centro el centro del área y Pere Pons, que llegaba solo desde el centro del campo, marcó gol (2-1).

El Barcelona volvió a mostrar su debilidad mental, tan recurrente en algunos episodios en los últimos años, que le han llevado a fracasos sonoros, y en un pase comprometido atrás de Sergi Roberto, Ter Stegen y Piqué se liaron ante la presencia de Luis Rioja, y acabó con el meta tirando desde fuera del área el balón a córner.

El Barça se empequeñeció y el Alavés se agigantó, hasta el punto de que en un nuevo córner Lucas de cabeza remató el balón, que rozó el palo con un remate que motivó la primera, aunque tímida, protesta desde el graderío de un semivacío Camp Nou.

Lionel Messi, Balón de Oro y Bota de Oro en el 2019, volvió a hacer de Messi en el mninuto 69, cuando el Barça estaba desconcertado y el partido se había detenido por una acción que sorprendió a los dos equipos, cuando en una dura entrada entre Wakaso y Umtiti, en la que ambos vieron amarilla, el árbitro la resolvió parando el encuentro y haciendo un bote neutral.

A continuación, Messi tomó el balón, se acercó a la frontal y con cuatro rivales rodeándole, se sacó un disparo potente que entró entre los tres palos (3-1),

El Barcelona respiró y el Alavés recibió un nuevo revés cuando en un remate de cabeza de Suárez, el balón acabó en córner. No obstante, desde la sala del ‘var’ avisaron al árbitro de que podía haber habido penalti. Tras revisar el vídeo, el colegiado Melero López observó mano de Martín, que vio amarilla, y señaló pena máxima, que transformó el uruguayo Luis Suárez en gol (4-1).

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