InicioNacionalesGabriela Castellanos a oficiales de FFAA: ¿Son FFAA o amadas por serviles de la política que tocan las puertas de los cuarteles para desbaratar las leyes de la República?

Gabriela Castellanos a oficiales de FFAA: ¿Son FFAA o amadas por serviles de la política que tocan las puertas de los cuarteles para desbaratar las leyes de la República?

Gabriela Castellanos a oficiales de FFAA: ¿Son FFAA o amadas por serviles de la política que tocan las puertas de los cuarteles para desbaratar las leyes de la República?

Radio América. La directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, en su discurso durante un taller de transparencia a oficiales de las Fuerzas Armadas, señaló que la corrupción quiere unas Fuerzas Desarmadas, y que los uniformados no deben de estar bajos sombras de ningún corrupto, ni deben ser carne de cañón de ninguna bandera política de orgías miserables de dinero podrido de sangre y droga.

A continuación discurso integro de Gabriela Castellanos: 

Estamos frente a una institución jerárquica cuya disciplina y orden es necesario para mucho de su tipo de actuaciones, sin embargo, el más importante y urgente de su servicio a la sociedad para que se desarrolle la misma, es la plena armonía bajo la Constitución de la República hoy que rota bajo las piaras políticas de este territorio que solo han hecho desastres en este país.

Esto no es un discurso político, ni una reflexión abstracta, ni generalista sino una consideración centrada en las Fuerzas Armadas actuales, con el fin de preguntarnos, son Fuerzas Armadas o amadas, amadas por los serviles de la política, fanáticos del caos que tocan las puertas de los cuarteles cada vez que no les complace esta democracia, con la miras a desarmar la oposición o desbaratar las leyes de la república con golpes de Estado, como si viviéramos en las épocas de oscurantismo en los regímenes.

Como dicen todos ustedes, hay que ponernos firmes antes la ola de la corrupción que despedaza a la nación, hay que montar guardia, sonar la corneta de la mañana cada día ante este mal que nos compete a cada uno de nosotros, con o sin uniforme, pues la corrupción anda reclutando a todos por igual, cooptando los altos mandos porque quieren unas fuerzas desarmadas con la intención de utilizar a los gobierno como una herramienta de control social, claro esto no plantea un linchamiento moral a toda una noble institución.

Es un aviso que los uniformados no deben de estar bajo la sombra de un corrupto, con carne de caño de ninguna bandera política, que al final ellos se envuelven con la finalidad de lanzarse al vacío de orgias miserables, de dinero podrido en te amas de sangre y de droga, estamos en tiempo de transición.

En los 80 nos debatíamos una crisis política, en los 90 debatíamos una crisis económica, en los 2000 es una crisis social, después de esa vergüenza política del 2008, hoy nos debatimos en bajo una crisis moral de la política, alimentadas por esas baratijas ideológicas que se venden  en las ferias de las hogueras ardientes, detrás de sus ambiciones que matan a la juventud con las viejas consignas que cayeron como ejemplo en el muro de Berlín y que hoy levantan muros en temas en redes sociales.

La corrupción no un problema parcial, es una dificultad arraigada en la sociedad, aquí la corrupción ha contaminada una serie elementos que deberían de servir ha crear conciencia moral. Ese fenómeno que es un laboratorio de bacterias carnívoras entre jueces, policías, empresarios, periodistas, políticos, servidores públicos y un largo etcétera que barre con las leyes que ellos mismos han ayudado a fundarse.

Lastimosamente somos una sociedad culturalmente corrupta, desde robarse un lápiz en el kínder hasta robarse el país entero en la presidencia, eso ha funcionado así desde hace mucho tiempo, ustedes los militares lo saben, viven en esta sociedad. Por lo tanto, están sujeta a este mal, son vulnerables sobre todo si la ambición les pone medallas a fin de ejercer como impunidad a cambio de ceder el control de la institucionalidad.

Ser honrado en el ejercito es peligroso para la elite política, pero créanme es el rango más alto que un militar debe de aspirar, no obstante, sepan que por ese honor les pueden dar la baja, el retiro a la fuerza, o la pugna de un sistema que quiere de ustedes que permanezcan en el calabozo de la degradación de su valentía moral, ser hondado es ser valiente.

La institución armada no será un refugio de corruptos y corruptores, ni de narcotraficantes, ni de departamento de quejas para políticos resentidos con la justicia nacional, aunque hoy esa justicia peligra por los valles de los caídos, aquí en este recinto este es el honor de la defensa nacional.

Permítanme por favor ser enfática, les pido que nuestra batalla es hacia la corrupción, jamás permitan que ese obstáculo que ustedes han superado en esos entrenamientos y que ahora es toda una ofensiva final. Estamos preparados todos y todas en cada trinchera que nos ha tocado en este pueblo, aunque esto también depende de números.

Recuerden el dato del presupuesto del gasto militar frente al uso, si comparamos el gasto militar con el gasto social, nos damos cuenta que ustedes tienen mayores cifras que la atención médica, educativa y por lo tanto el logro de los objetivos debe de ser superior. No estaría mal que estos elementos que están al fondo como esos reclutas, soldados de esa escala básica, oficiales que empiezan su carrera, tengan mejores sueldos, para que estén atentos, firmes, alerta, con la moral en alto y no caer en las tentaciones de ese terrible y que olvidan la defensa nacional por estar en negocios ilícitos o solucionar problemas de ingreso. Nuestros soldados deben tener la dignidad a la hora del rancho.

Por ahí empieza esta lucha contra la corrupción que no será nada fácil, no es anda fácil, pero si dejamos este tema por cerrado, les aseguro que las FFAA no podrán perdurar, serán arrasadas por el resto de nuestras instituciones nacionales, la moralización debe de ponerse el uniforme y salir a las calles a vencer los malos hábitos, la patria a esta hora necesita de hombre y mujeres que lleven en su pecho más allá que un monograma que dice lealtad, honor y sacrificio.

O nos ármanos contra la corrupción, contra el narcotráfico, contra los fanáticos del crimen, o los violadores de la ley, o solo las bayonetas servirán para sentarse en ellas. Nuestro respeto y admiración para cada uno de ustedes.

 

 

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