Peter Brill, defensor del hondureño Juan Antonio “Tony” Hernández, recalca que, incluso con la pena más benévola, todo hace indicar que el exdiputado hondureño morirá en prisión.
El abogado solicita al juez Kevin Castell que imponga a su cliente la pena mínima de 40 años de cárcel a la que se enfrenta, en lugar de la cadena perpetua que reclama la Fiscalía, que pide también que se restituyan 138 millones de dólares y se imponga una multa de otros 10 millones.
Asimismo, su defensa presentó al juez toda una serie de cartas escritas por familiares y amigos de Tony Hernández pidiendo clemencia para él, así como varios certificados de cursos religiosos superados en los últimos años.
En su escrito, fechado el viernes, Brill insiste en que su cliente sigue negando todas las acusaciones de narcotráfico por las que fue declarado culpable y defiende que su detención fue «un claro y obvio intento de implicar» al presidente hondureño en el tráfico de drogas.
Castel tiene previsto dictar la sentencia contra el hermano del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, el próximo martes.












