RADIO AMÉRICA._ La depreciación acelerada del lempira no es casualidad, sino una estrategia que el Banco Central de Honduras aplica para controlar la demanda de dólares y estimular las exportaciones. Tras más de nueve meses con el tipo de cambio congelado, los efectos comienzan a sentirse en el mercado.
Según el economista Obed García, la moneda nacional ha perdido valor a un ritmo inusual. Entre 2010 y 2020, el lempira se depreció en promedio un 2 % anual. Sin embargo, desde septiembre de 2024 a la fecha, ha perdido cerca del 4 %, lo que la sitúa actualmente en 26.30 lempiras por dólar.
Ese comportamiento, advierte García, podría llevar la cotización del dólar a superar los 27 lempiras antes de que finalice el año. La causa principal es el prolongado congelamiento del tipo de cambio entre 2022 y 2024, que ahora pasa factura a la estabilidad cambiaria del país.
Sobre lo declarado por la candidata presidencial del Partido libertad y Refundación (LIBRE), Rixi Moncada, que el bipartidismo prepara un fraude electoral, el jefe de bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, precisó que, lo que demuestran es desesperación.
“Lo que demuestra… pic.twitter.com/PhyK700uIx
— Radio América HN (@radioamericahn) June 18, 2025
Exportadores ganan, consumidores se preocupan
La devaluación favorece a sectores como el exportador, que gana competitividad en los mercados internacionales. Rubros como el café ya reportan mejores ingresos gracias a esta variación, combinada con precios internacionales favorables. El país se vuelve más atractivo para vender al extranjero.
Sin embargo, la estrategia también plantea riesgos. El ingreso de divisas por remesas podría verse afectado por políticas migratorias más restrictivas en Estados Unidos. Esto añadiría incertidumbre sobre la disponibilidad futura de dólares en el país, un factor clave para mantener la estabilidad cambiaria.
El Banco Central, al permitir esta depreciación, busca reducir la presión sobre el mercado y enfriar la demanda de dólares. Según los expertos, esa acción se refleja ya en los resultados de las recientes subastas de divisas. Aunque algunos sectores se benefician, otros siguen atentos a las posibles consecuencias.












