Radio América. El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), ante las frecuentes inundaciones en diferentes sectores del
país, sus consecuencias económicas y sociales ocasionadas por la tormenta tropical Julia, enlista una serie de propuestas para la reconstrucción y rehabilitación de Honduras.
- Las pérdidas preliminares provocadas por las lluvias e inundaciones a raíz de la tormenta tropical Julia, según el Instituto Nacional Agrario (INA), ascienden a 1 mil 500 millones de Lempiras, concentrados en plantaciones de maíz, frijoles, arroz, plátano, banano, caña de azúcar, palma africana y ganado, lo que pone en peligro la seguridad alimentaria de los hondureños ocasionando un retroceso en la capacidad de generación de empleo en el país.
- Es necesario que el Gobierno de Honduras junto con los sectores sociales involucrados, inicien de inmediato un proceso de reconstrucción y rehabilitación de la actividades y operaciones del país, planificación de medidas que den soluciones definitivas a problemas recurrentes derivados del cambio climático.
- Asignar, de inmediato, un funcionario con rango de Secretario de Estado, con conocimiento y experiencia en mitigación, diseño y construcción de grandes obras de infraestructura, con personal y presupuesto correspondiente para impulsar dichos proyectos de corto plazo para la reconstrucción y rehabilitación de bordos y canales y los de largo plazo, como son las represas de El Tablón, los Llanitos y Jicatuyo, a fin de controlar de manera efectiva y ordenada los efectos del cambio climático.
- Es de trascendental importancia, que la Comisión de Valle de Sula, la Secretaría de Infraestructura y Transporte, el Fondo Hondureño de Inversión Social, procedan a la contratación de empresas constructoras y supervisoras, para habilitar la red de carreteras primarias, secundarias y terciarias, asegurando así el tránsito de personas y la movilización de mercancías, alimentos perecederos, sobre todo cosechas que como la del café próximas a iniciar, que son de trascendental importancia para nuestra economía, por su aporte en la generación de empleos y captación de divisas por las exportaciones. Esto también aportará a la seguridad alimentaria del pueblo hondureño y a la generación de oportunidades.
- La Secretaria de Finanzas, debe identificar y disponer los recursos financieros necesarios, para apoyar tal proceso de reconstrucción, en materia de infraestructura, rehabilitación de carreteras, puentes, hospitales y escuelas que resultaron dañados por las inundaciones. Además, es de vital importancia seguir con las transferencias económicas a las distintas municipalidades de forma inmediata para atender las necesidades locales de la población afectada.
- El Banco Central de Honduras, por medio de BANHPROVI, debe habilitar líneas de crédito, para facilitar recursos a través de la Banca, para atender los requerimientos del sector productivo, con líneas de crédito en condiciones blandas en plazos y tasas de interés, así como la dotación de recursos para su propio fondo de garantías y CONFIANZA para multiplicar el crédito y ampliar la cobertura en el menor plazo posible.
- Ponderamos la Circular CNBS No.17-2022, mediante la cual, aprovechando el periodo de 90 días declarado como emergencia, permite a los bancos del sistema reestructurar los créditos de los sectores afectados por la crisis de manera directa o indirecta para consumo, vivienda, agro y agroindustria, sin afectar la calificación de cartera, la creación de reservas y el cargo por capitalización de intereses, en los períodos entre el siniestro y la aprobación de la reestructuración de los créditos.
- Instamos a nuestras empresas aseguradoras, para establecer mecanismos ágiles y eficientes, para ajustar las pérdidas causadas por los siniestros y pagar en el menor tiempo posible, para dotar así de recursos frescos a las empresas y particulares, rehabilitar inmuebles y equipos que permitan recuperar el bienestar de las familias y la operatividad de las empresas.
- Con el apoyo del sector privado, y la cooperación internacional se debe priorizar la construcción de las represas Jicatuyo, El Tablón, Los Llanitos, San Fernando y “El Tornillo” y la rehabilitación del Canal Maya y otros, para evitar futuras inundaciones catastróficas en la zona norte, lo que además significará generación de energía eléctrica, riego agrícola, incorporación de grandes extensiones de tierra a la producción agropecuaria y abastecimiento de agua para consumo humano.
- En la medida de lo posible, a través de la ONCAE, hacer las contrataciones correspondientes al 30% de las compras del Estado a las MIPYMES de conformidad a lo establecido en el Decreto 135-2008.
- El Gobierno de la República y los Operadores de Justicia deben ser firmes y proactivos para controlar las invasiones de tierra, y garantizar la seguridad jurídica, sobre todo, en predios de propiedad privada dedicados a cultivos de exportación, para que las empresas puedan con certeza invertir en la rehabilitación de plantaciones de productos como caña de azúcar, palma africana y banano, en vista del alto costo que implican, en rangos que van desde US$1,000 y US$2,500 por manzana, para alcanzar una producción de hasta 9 meses en banano, 14 meses en caña y 3 años en palma africana.
Con la adopción de éstas y otras medidas podremos salir adelante con el trabajo conjunto del gobierno,
empresa privada, pueblo hondureño y comunidad internacional. Somos un gran país y debemos demostrarlo
una vez más.
Con información de Ricardo Castillo.












