Radio América. En una serie de publicaciones en su cuenta de X, el exmandatario de la República y actual asesor presidencial Manuel Zelaya Rosales, dijo que «no temo a Dios porque vivo con rectitud, con fe y me comporto bien; y deben temerlo quienes hacen el mal”, tras ser cuestionado por la expresión “No temo a Dios».
Ante los ataques infundados de los fariseos, la oligarquía más ciega y recalcitrante, y de los voceros de la derecha, en reacción a mi expresión: “No temo a Dios porque me comporto bien; y deben temerlo quienes hacen el mal”, aclaro en una serie de X que voy a publicar y que desarrollan mi pensamiento sobre el verdadero significado teológico del temor a Dios.
Recuerdo que cursé mi plan básico de estudios y obtuve mi título de bachillerato en Ciencias y Letras en un colegio cristiano católico, lo que me permite hablar de religión con humildad, propiedad y conocimiento.
El principio de la sabiduría del temor a Dios nace de qué El lo ve todo, lo sabe todo, está en todo. Cita bíblica “ no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien, todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quienes tenemos que dar cuenta”
El principio de la sabiduría por tanto no es un miedo irracional ni un temor al castigo. Es reverencia profunda a lo sagrado, respeto ante la grandeza divina y conciencia de su justicia perfecta. Quien actúa con rectitud no teme a Dios, lo honra. Pero sabe, como todos deberíamos saber, que nadie escapa a su mirada ni a su implacable justicia.
4- Con base a estos principios y las citas bíblicas reafirmo con humildad y firmeza mi expresión: “ no temo a Dios porque vivo con rectitud, con fe, y he dedicado mi vida hacer el bien”. Quienes deben temer son los fariseos modernos: los hipócritas, los sepulcros blanqueados que se han adueñado de la riqueza de nuestro país y que por medio de sus voceros manipulan la verdad y trafican con la mentira para impedir que en Honduras exista justicia y verdadero amor a nuestro pueblo.
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