El coordinador del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (FOSDEH), Mauricio Díaz Burdett reportó que el país experimento un crecimiento vegetativo impulsado gran parte por factores externos como las remesas, más que por la producción interna.
Díaz señaló la necesidad de revisar y actualizar el programa monetario nacional, especialmente ante el cambio internacional que afectara inevitablemente la economía hondureña. “Es imposible que las condiciones externas no afecten, particularmente cuando tenemos una economía bastante abierta y cuando también dependemos de las remesas.”, aclaró Díaz.
El coordinador explicó como el “crecimiento vegetativo” refleja una expansión económica que no es obtenida por el esfuerzo productivo del país, sino por flujo constante de remesas. Esto implica una debilidad estructural, ya que, si dichos recursos disminuyeran, se verían comprometidos el crecimiento económico, la estabilidad de la moneda y la recaudación fiscal del Estado. “Es decir, si no viene ese dinero, además de que afectaría directamente el crecimiento, el valor de la moneda, el nivel de recaudación de ingresos por parte del gobierno de la república, etcétera.”, afirmó Díaz.
A pesar de que las autoridades financieras proyectan un crecimiento del 4% para el cierre del año y aseguran que las condiciones externas no tendrán impacto interno, Díaz lo considera poco realista ya que las condiciones externas sí tienen un impacto sobre todo en el contexto electoral donde muchas proyecciones están marcadas por intereses partidarios.
En ese sentido, llamó a las autoridades económicas a hacer los ajustes necesarios antes de la próxima revisión del Fondo Monetario Internacional (FMI). “Hay que hacer ciertas actualizaciones en todos los programas monetarios de todos los años y cuando venga el Fondo Monetario a hacer la revisión que corresponde a este periodo, vamos a encontrar que algunos de esos ajustes se van a llevar a cabo.”, concluyó.












