Para el entrenador colombiano, Jhon Jairo López, haber descendido con Honduras de El Progreso es motivo de frustración, aunque también asegura que eso no le imposibilitaría para volver a trabajar en Honduras.
«Me voy con frustración y un dolor grandísimo, intentamos hacer todo lo posible, salvar el descenso y mantener la categoría, me marcho con pena y vergüenza con la afición del Honduras, con el presidente y con su familia, intentamos hacer todo lo posible”.
«Voy con la cabeza abajo porque no se cumplió el objetivo, pero tranquilo porque renuncié a muchas cosas por estar aquí luchando, entre ellas acompañar a mi padre que está delicado de salud desde hace 30 días, pero era un sueño de él que me quedara luchando».
«Yo también soy culpable porque soy la cabeza, pero trabajé con lo que llegó y eso era lo que teníamos. Al final las cosas que planificamos se diluían y eso afectó. Tengo la conciencia tranquila porque la gente habla bien de mi trabajo, aunque en el fútbol te condenan los resultados».
«Esta es mi pasión y no me la va a quitar nadie. Hoy me tocó perder, yo nunca había vivido un descenso, pero así es el fútbol. Es mi cuarto año en Honduras y sí regresaría. Soy un profesional, tengo palabras de agradecimiento para este país y he sido muy honesto en mi trabajo. Entre Platense y Honduras de El Progreso hice debutar unos 20 futbolistas, y la mayoría de ellos también jugaron en selecciones nacionales en diferentes categorías», sentenció.












