Evitar las interrupciones en el suministro eléctrico y adelantarse a la ocurrencia de posibles fallos es vital para este sector.
Las arquitecturas que permiten sumar soluciones para monitorear, predecir y anticipar riesgos, ahorran gastos y aseguran el cumplimiento de las normas y regulaciones.
Honduras, mayo 2025. Las industrias biomédicas (Life Science) necesitan contar con una infraestructura fÃsica sólida y potente que les permita funcionar sin fallos ni errores durante todos los dÃas del año. Para eso es indispensable que la disponibilidad de energÃa sea constante, sin cortes de ningún tipo, caÃdas de tensión ni apagones que puedan afectar la integridad y el funcionamiento de los equipos en las plantas de fabricación.
En Honduras, la industria de ciencias de la vida está en crecimiento, especialmente en áreas como la fabricación de productos farmacéuticos y la producción de dispositivos médicos. Pero para que siga desarrollándose es necesario protegerla. Los cortes momentáneos y la mala calidad del suministro eléctrico pueden provocar disminuciones significativas en la producción, incluyendo la pérdida de esterilidad y caÃdas de activos crÃticos. La no disponibilidad de energÃa también puede afectar la integridad de los datos, lo cual es vital en estas industrias, altamente reguladas para el control de calidad y la continuidad de la captura de datos.
En este sentido es indispensable actualizar los sistemas para cumplir con las exigencias de las entidades reguladoras y garantizar la integridad de los datos: los sistemas modernos ayudan a las empresas de Ciencias de la Vida a cumplir con regulaciones y además, evitar retrasos y multas. Las interrupciones en los sistemas IT pueden llevar a pérdidas de, en algunos casos, 300.000 dólares por hora. Además, y de acuerdo con REDICA systems, las empresas pierden hasta un 10% de su facturación debido a la mala calidad del suministro eléctrico. Para mantener los servicios crÃticos y prevenir fallas en los equipos es imprescindible mantener siempre actualizada la infraestructura, puesto que la antigua implica mayores costes energéticos, en comparación con los equipos más modernos y eficientes.
Adoptar nuevos dispositivos como, por ejemplo, los sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI), puede aumentar significativamente la eficiencia energética y reducir los costos operacionales. Cuando funcionan en modo ecológico, algunos de los SAI más nuevos, pueden alcanzar eficiencias de hasta el 99%. En general, Schneider Electric calcula que actualizar un centro de datos antiguo puede aumentar la eficiencia hasta un 67%. Esto es porque los sistemas modernos permiten aumentar la velocidad de acceso a los datos históricos, el almacenamiento nativo de la información y la visualización en múltiples ubicaciones. Todo lo cual redunda en una mayor capacidad de tomar decisiones informadas, basadas en datos precisos, sobre la calidad del producto. Una arquitectura moderna basada en tecnologÃas predictivas tiene diversos beneficios, comenzando por la capacidad de generar informes con alta integridad de datos, lo que agiliza el proceso en la toma de decisiones y la optimización de los recursos.
EcoStruxure Asset Advisor ofrece la máxima protección para los sistemas por medio de monitoreo continuo que genera alarmas inteligentes, mitiga el riesgo de fallos y brinda una solución experta cumpliendo con los estándares de ciberseguridad para protección de datos. Estas tecnologÃas ofrecen detalles especÃficos sobre las alarmas, permitiendo adelantarse a los fallos y dar ante los mismos una respuesta más rápida y eficiente. Los breakers MTZ, por ejemplo, permiten quitar la energÃa de manera remota, con lo cual disminuyen los riesgos de accidentes eléctricos.
Por otro lado, la integración de energÃas renovables y la tecnologÃa automatizada aumentan la resistencia y la eficiencia de las operaciones, y para eso son ideales las soluciones de Smart Grid y automatización. TecnologÃas avanzadas como las simulaciones, los gemelos digitales, la inteligencia artificial, la realidad virtual y la realidad aumentada mejoran la calidad, el rendimiento, la productividad y la eficiencia energética.












