El décimo presidente del Comité OlÃmpico Internacional (COI) será una presidenta. Por primera vez en los 131 años de historia del organismo, una mujer, la zimbabuense Kirsty Coventry, se pondrá al frente del ente rector del deporte mundial tras derrotar a los otros seis candidatos en las elecciones celebradas este jueves en Costa Navarino (Grecia).
La 144 Sesión del COI, reunida para elegir al sucesor del alemán Thomas Bach, se decantó por Coventry con extrema claridad. Necesitó una única ronda de votación para eliminar a todos su rivales y conquistar la presidencia.
Coventry logró de entrada 49 votos, por 28 del español Juan Antonio Samaranch, ocho del británico Sebastian Coe, cuatro del japonés Morinori Watanabe y del francés David Lappartient y dos del sueco-británico Johan Eliasch y del jordano Feisal Al Hussein. La mayorÃa absoluta de los 97 electores estaba precisamente en los 49 votos. Entre los demás sumaron 48.
Como resultado, un organismo mayoritariamente masculino (61/48) y europeo (45) elige ser presidido por una mujer africana. El voto de sus compañeras de sexo y de sus colegas de continente inclinó la balanza.
El club fundado en 1894 por Pierre de Coubertin, el pedagogo francés que opinaba que incluir pruebas femeninas en los Juegos OlÃmpicos era «poco práctico, poco interesante e impropio», entra en una nueva era con la elección de Coventry, de solo 41 años, campeona olÃmpica de natación, ministra de Deportes de su paÃs y que llegó a la recta final de campaña impulsada por la vitola de favorita de Bach.
Es un hito para un organismo que hasta 1981 no habÃa permitió la entrada de mujeres en su asamblea.
La votación puso fin a dos jornadas de nervios, de idas y venidas de candidatos y electores, en la que los miembros del COI reunidos en un lujoso enclave turÃstico del Peloponeso tuvieron que escuchar pacientemente largos informes sobre las actividades del COI, cuando sus cabezas estaban en otro lado: en la elección presidencial.
El proceso electoral, que se esperaba en varias rondas, se resolvió en cinco minutos. «Hay resultado», anunció Thomas Bach.
Media hora después, con una escenografÃa austera y sin ceremonias, Bach anunció el nombre de la ganadora.
Los votantes habÃan sido obligados a dejar sus dispositivos móviles en la puerta para evitar las filtraciones.
Una decepción para Samaranch, un revés para Coe
Durante las horas previas a la votación se acentuó la sensación de que Coventry y Samaranch se jugarÃan la victoria. Los rumores que circulaban por los pasillos no iban mal encaminados: fueron los más votados.
Las veladas alusiones a una clara campaña del ‘establishment’ a favor de la zimbabuense cobran también sentido a la luz de su resultado tan aplastante. No en ninguna novedad en este tipo de elecciones. Siempre se ha sabido cuál era el ‘tapado’ del presidente saliente y generalmente ha salido vencedor. Coventry sigue la costumbre.
La ganadora de siete medallas olÃmpicas entre 2004 y 2008 deja sin presidencia a Juan Antonio Samaranch, que podÃa haber sucedido a su padre 24 años después de que este abandonase el cargo. ‘Juanito’ o ‘Júnior’, como se le conoce en el COI para distinguirlo de su progenitor, era el candidato más veterano en el organismo, en el que entró en 2001. Su experiencia olÃmpica y empresarial eran su baza frente a aspirantes con el currÃculum deportivo por bandera.
No fue suficiente. Pero los votos recabados muestran que su candidatura tenÃa sentido y que su apellido nunca fue una rémora: la mayorÃa de los actuales miembros del COI no coincidieron con Samaranch padre. Y, por detrás de Coventry, aunque a distancia, fue el más votado.
El gran perdedor de la jornada fue Sebastian Coe, que recibió un revés insospechado al sumar solo ocho votos. Un revés con todas las letras para un hombre acostumbrado a triunfar en todo lo que se propone,
Coe, doble campeón olÃmpico, presidente de World Athletics y ex responsable de la organización de los Juegos de Londres 2012, entre otros cargos, tiró una piedra al espejo en el que brillan los valores olÃmpicos al ofrecer en ParÃs 2024 dinero a los atletas ganadores del oro. Sus compañeros del COI se llevaron las manos a la cabeza y hoy le pasaron factura.
«No saca ni tres votos», se rumoreaba la vÃspera de la votación. No fue para tanto, pero casi. Coe, el candidato del currÃculum perfecto, la leyenda olÃmpica, se quedó en la cuneta.
El traspaso de poderes se llevará a cabo el 23 de junio, DÃa OlÃmpico, en Lausana (Suiza), donde un campeón de esgrima cederá la vara de mando a una campeona de natación. Coventry, con siete medallas ganadas entre 2004 y 2008, ocupará la cima de un organismo que es tanto una ONG como una gran empresa multinacional y que mueve en cada ciclo olÃmpico unos 7.000 millones de dólares.
A sus 41 años, era la candidata mas joven y será la presidenta de menor edad desde que el fundador del COI, el francés Pierre de Coubertin, accedió al puesto con 33. También será la primera africana en la presidencia de un Comité tradicionalmente dirigido por europeos, con la sola excepción de estadounidense Avery Brundage.
Coventry entró en la asamblea olÃmpica hace doce años como representante de los deportistas y luego fue renovada como miembro permanente. Desde entonces, Bach la tuvo a su lado y le dio cargos de creciente responsabilidad. Actualmente preside las comisiones de coordinación de los Juegos de la Juventud Dakar 2026 y de los Juegos OlÃmpicos Brisbane 2032, entre otros puestos que deberá ceder cuando ocupe la presidencia.
Será la décima persona en ocupar la presidencia del COI. Primera mujer. Primera africana. Una nueva era en la historia del olimpismo. EFE












