(EFE).- El Ejército de Guatemala reforzó este martes su presencia en la frontera con Honduras luego de que la vÃspera fuera repelida una incursión de hombres armados procedentes del vecino paÃs, que dejó un campesino muerto y una docena de viviendas destruidas, en un hecho que se ha vinculado a grupos del narcotráfico.
El suceso se registró en el caserÃo San José Las Lágrimas, un área rural del municipio de Esquipulas del departamento de Chiquimula, situado a unos 175 kilómetros al este de Ciudad de Guatemala.
«Nos dijeron que saliéramos los vecinos, que ya no nos querÃan ver más aquà porque querÃan posicionarse. Tuvimos que salir porque no habÃa para dónde más, solo estaba yo con mis seis hijas, y cuando pasamos frente a la iglesia Ãbamos solo llorando porque vimos patente la cara de la muerte», contó a EFE una de las afectadas en el caserÃo, Juaquina GarcÃa.
Esta mujer relató que su vivienda quedó totalmente destruida por los atacantes, unos hombres no identificados.
La vocera del Ejército, Pamela Figueroa, confirmó desde la lÃnea fronteriza que se han intensificado los patrullajes a pie, en motocicleta y los puestos de control y registro, prestando además asistencia médica primaria a los pobladores que presentaban crisis nerviosas tras el enfrentamiento.
Gobierno vincula la violencia al narcotráfico
Por el ataque se han movilizado soldados de infanterÃa y de fuerzas especiales ‘kaibiles’ para estabilizar la zona de manera permanente, afirmó el ministro de la Defensa Nacional, Henry Sáenz.
El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo de León, relató en conferencia de prensa que el lunes una columna de vehÃculos penetró en el territorio nacional procedente de Honduras y fue repelida con fuego, provocando la huida de los atacantes.
«Lo que estamos viendo en las zonas de la frontera es incidencia de violencia ligada a casos de narcotráfico de distinto tipo», afirmó el mandatario.
El ministro Sáenz detalló que una columna de 20 vehÃculos agrÃcolas irrumpió a disparos en San José Las Lágrimas. El incidente dejó 12 viviendas destruidas por completo, algunas quemadas, y un campesino fallecido en la zona, de acuerdo con la información oficial.
Un conflicto de tierras, según lugareños
Los representantes locales insistieron en que el trasfondo de este ataque responde a un conflicto histórico por la propiedad de las tierras que data de 1980, sin entrar a cuestionar que el grupo armado procediera de territorio hondureño.
«Esta finca son 12 caballerÃas que están a cargo del Ministerio de la Defensa y están siendo adjudicadas por medio del Fondo de Tierras», declaró a EFE Eduardo Noé Sánchez, secretario del Consejo Comunitario de Desarrollo de la localidad.
«Le pedimos al presidente que intervenga ante el juez de primera instancia de Chiquimula que lleva este caso para que dé una resolución final, ya que una familia local quiere reclamar estas tierras mediante titulaciones supletorias cuando los campesinos tenemos la posesión legÃtima sembrando maÃz y frijol desde 2007», añadió Sánchez. EFE
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